Portada de la obra

Peregrinaciones de una paria es la obra autobiográfica más significativa de Flora Tristán, publicada en 1838. En ella relata el viaje que emprendió a Perú entre 1833 y 1834 con la intención de reclamar los derechos de herencia de su padre, pero ese propósito inicial se transforma en una profunda reflexión sobre la desigualdad, la opresión y la injusticia. A través del formato de diario de viaje, Flora construye una crítica incisiva a la sociedad peruana poscolonial, denunciando la corrupción de las élites criollas, el racismo estructural, la esclavitud y la marginación de los pueblos indígenas y afrodescendientes. Al mismo tiempo, analiza con agudeza la condición femenina, visibilizando el papel subordinado de la mujer tanto en América Latina como en Europa. El término “paria”, que utiliza para referirse a sí misma, refleja su sentimiento de exclusión como mujer sin derechos legales ni reconocimiento social, y se convierte en símbolo de todas las personas marginadas. La obra destaca por su tono valiente, su mirada crítica y su compromiso temprano con los ideales feministas y socialistas, que más adelante profundizaría en escritos como La Unión Obrera. Lejos de ser solo un testimonio personal, Peregrinaciones de una paria es un texto político y social que anticipa muchas de las luchas por la justicia y la igualdad que marcarían el siglo XIX.