Flora Tristán (1803–1844) fue una escritora, pensadora y activista social franco-peruana, pionera en la defensa de los derechos de las mujeres y de la clase trabajadora. Su obra combinó feminismo y socialismo en una época en la que ambas ideas eran radicales, y abogó por la emancipación de la mujer como paso imprescindible para lograr una sociedad más justa. Su vida y pensamiento influyeron en los movimientos sociales del siglo XIX y siguen siendo una referencia en la historia del feminismo.
Flora Tristán viajó por Francia y el Reino Unido observando de primera mano las duras condiciones de vida de los obreros y obreras, lo que fortaleció su compromiso con la causa social. En su obra más influyente, La Unión Obrera (1843), propuso por primera vez la organización internacional de los trabajadores, anticipando ideas que más tarde desarrollaría el movimiento obrero. También denunció la opresión patriarcal, destacando que las mujeres sufrían una doble explotación: por su género y por su clase. Su historia es clave para entender el origen del feminismo socialista.
A pesar de las dificultades y la resistencia de la época, el trabajo de Flora Tristán siguió influyendo en generaciones posteriores de activistas. Aunque su vida fue corta, sus ideas sobre la justicia social, el feminismo y la unión de las clases trabajadoras fueron clave para los movimientos de la segunda mitad del siglo XIX, especialmente en el ámbito del socialismo y el feminismo radical. A través de su activismo y escritos, Tristán inspiró a figuras como Marx y Engels, quienes valoraron su perspectiva sobre la opresión tanto de clase como de género. Hoy, su legado se mantiene vivo como un símbolo de la lucha por la igualdad y la justicia social.